domingo, 23 de marzo de 2008

Ensayo: El amor

Desde los tiempos más remotos, la mente humana ha estado acostumbrada a vivir en un entorno manejado por los sentimientos e incluso por las más diversas formas de supuesto amor que el ser humano podría ser capaz de experimentar.

Basta revisar los hechos más simples de la historia universal para darse cuenta de que muchos de los nombres que permanecen en la memoria de los demás son recordados por hechos y acciones relevantes impulsadas supuestamente por algún sentimiento de amor. Ejemplos de esto son el amor a la patria, el amor al pueblo, e incluso el amor a alguna entidad divina, entre otros.

Sin embargo, el tema de este ensayo va dirigido únicamente al amor de pareja, ese que todo el mundo espera con ansias y que puede representar, al mismo tiempo, lo mejor y lo peor de nuestras vidas.

Pero, ¿Qué es el amor? - Existen muchas concepciones acerca del amor, sin embargo no existe un consenso de alguna definición universal que satisfaga completamente todos los aspectos de esta controversial palabra. Al parecer, siempre aparece algún aspecto sin considerar que algún poeta escribe en sus versos, un escritor narra en sus novelas, un músico entrega en sus melodías, o incluso algún don nadie que simplemente se dejo llevar por un sentimiento inusual.

Es por esto, que solo podemos establecer parámetros que nos orienten a tener un mejor entendimiento de todo este remolino de ideas que a diario recibimos de nuestro propio entorno. Sin embargo, un análisis de este tipo, no puede ser realizado sin una experimentación personal, es decir, se necesita haber amado para poder establecer argumentos sólidos que respalden nuestras ideas. Y, es ese precisamente el tema de este ensayo, pues muchas personas afirman haber estado enamoradas y entregan una diversa gama de consejos para enfrentar situaciones ligadas al amor. Pero ¿Tenemos seguridad de que todas esas personas realmente se han enamorado? – Lamentablemente, la respuesta es no. Basta ver la enorme cantidad de parejas que aseguran estar enamoradas y que al día siguiente terminan su relación por razones absolutamente contradictorias con la concepción básica que todos tenemos del amor.

Muchas veces creemos estar enamorados, sin embargo es muy frecuente encontrarse con personas por las cuales sentimos una atracción muy fuerte que muchas veces se confunde con el amor. Incluso a veces se caemos sin darnos cuenta, en una suerte de obsesión que inevitablemente nos reafirma la misma idea errónea de la que somos victimas como seres humanos.

La pregunta más frecuente y sin duda la más importante en casos como este es: ¿Cómo saber que estamos enamorados? – La respuesta parece ser muy compleja, pues como hemos analizado, son muchas las concepciones existentes; y por otro lado no podemos estandarizar opiniones por la simple razón básica de que todos somos distintos. Solo nos resta aferrarnos a lo más lógico y de cierta forma relacionarlo con la enorme importancia social y psicológica que implica el concepto del amor.

Sin adentrarnos demasiado en sentimentalismos engañosos, podemos empezar de la base de que el amor a primera vista no existe. Quizá esta afirmación parezca un poco violenta, pero si consideramos la confusión que experimenta naturalmente el ser humano con una atracción muy fuerte, podemos suponer que lo que experimentamos en una situación como esa, es simplemente una gran admiración por una persona cuya apariencia nos parece tremendamente atractiva. Lo que no se puede negar, es que es muy probable que ese sea el primer paso de un enamoramiento posterior, pero no representa en ningún caso, el amor mismo. Si analizáramos más profundamente estos factores, llegaríamos fácilmente a la conclusión de que los sentidos juegan un papel fundamental en el proceso del enamoramiento. Todos sabemos que sin una mínima atracción física, es imposible llegar a tales sentimientos fundamentales para una pareja. Y no es solo la visión la que nos entrega las bases de la atracción física. El olor de la piel, el timbre de la voz, etc. Son factores que inevitablemente son parte del proceso. Sin embargo, como ya se dijo anteriormente, estas sensaciones están muy lejos de representar la esencia del amor, aunque sí podemos darles importancia en un contexto de iniciación y mantenimiento de una relación de pareja.

Para amar, se necesita un conocimiento relativamente amplio de una persona. No en el sentido de sus gustos, ideales y otros parámetros superficiales, sino de su forma de ser, es decir, su personalidad, sus actitudes frente a diferentes situaciones, su carácter, etc. Son esas las verdaderas cualidades que determinan una atracción realmente poderosa que puede desembocar en una sensación más significativa.

Existen situaciones claves que nos permiten tener ciertos indicios de una respuesta satisfactoria ante la posibilidad del amor. Por ejemplo, muchas veces intentamos recordar a aquella persona que nos interesa y no logramos visualizar su rostro, sin embargo, nuestros sentimientos y sensaciones de admiración no cambian en lo absoluto. Esto indica que lo más importante no es su apariencia, sino su esencia interior.

También debemos considerar las características del deseo sexual, pues este suele ser un factor de confusión a la hora de analizar los sentimientos individuales. Los seres humanos como seres vivos, tienden a experimentar grandes deseos sexuales unos con otros por la natural razón instintiva de reproducirse. Sin embargo, las personas en su esencia, suelen controlar tales impulsos por la simple razón de que viven en una sociedad que les exige un cierto comportamiento ya establecido. Sin embargo, existe otro nivel de selectividad que usan las personas para elegir una pareja sexual que escapa a los parámetros sociales impuestos por nuestros pares. Nos referimos a una razón sentimental. En relación a esta afirmación, muchos hablan de que la base de una relación afectiva orientada al amor es precisamente la sexualidad. Lamentablemente, no es así. Las relaciones sexuales son simplemente un importante elemento a considerar en la mantención de una pareja, pero en ningún caso representan la base de ésta. Al igual que la atracción física, esto tiene su fundamento en la simple razón de que el sexo es, en un plano más superficial, una consecuencia de esta atracción que llega por causa de los receptores de nuestros cinco sentidos.

En una forma más práctica, podemos decir que en una situación de enamoramiento, el deseo sexual es mínimo. Esta es la razón por la cual existe la creencia aparentemente acertada de que el sexo con amor es mucho mejor que el que no tiene tales sentimientos involucrados. Existen muchas teorías respecto a esto, pero la que mas se apega a la real importancia del tema tratado en este ensayo, es la que reafirma la idea de que en un escenario de acciones propias de una relación sexual, el componente mental orientado a la admiración sentimental por la otra persona, proporciona una entrega mucho mayor, lo que desemboca inevitablemente en un acto de mayor duración. Esto tiene que ver con la simple razón de que desde esta perspectiva, el sexo se visualiza como el acto de mayor cercanía que se puede tener con la persona amada; y no como una simple acción de satisfacción física. Afortunadamente, el sexo sin amor también proporciona una gran satisfacción, sin embargo, para efectos de este ensayo, es importante hacer la diferencia respecto de la importancia que ambos escenarios desempeñan en el contexto del amor.

Finalmente, es importante recalcar que la gran pregunta que ya hemos analizado, no significa nada si consideramos que la misma importancia de la palabra amor nos lleva a la conclusión de que las dudas acerca de si estamos enamorados o no, solo nos confirman que no lo estamos. Ya que ante una verdadera situación de enamoramiento, la mente humana siempre sabe con certeza cuando el momento ha llegado. Y si Sócrates dijo en algún momento “solo se que nada se”, solo podemos argumentar con gran seguridad, que la mente humana siempre sabe lo que siente.

7 comentarios:

me gusta que escribas .. dijo...

A no lo leí pk ya lo leí en word, aparte que estoy un poco molesta pk mi blog es terrible de feo y no me deja tu mensaje que quiero leer. Y eso po, teni que seguir subiendole cositas pk es entrete leer y escribrile a este espacio de internet que quizas a que parte del mundo llegue y hasta quizas cuando exista...

Chan! ( mi blog verdadero verdadero es el que dice francisca, los otros son challa no mas y no esta permitido leerlos)

me gusta que escribas .. dijo...

definitivamente me tienes q dejar otro comentario 88
pk no esta en ninguna parte de mi blog.
Chao tontipo

¡SOS! dijo...

Negrito... comprendido el amor.
Eres de lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Fran.

¡SOS! dijo...

ESA!
pude comentar :D!
Me faltó decir, que tu sinceridad y altura de mira para ensayar, son grandes cualidades de escritor...
Un abrazo.

¡SOS! dijo...

Yo creo que no te mereces el blog porque nunca escribes
jjjjjjjj

Paulina dijo...

hola:

me gusto muxo tu ensayo...
personalmente siempre he pensado que el amor esta subvalorado en esta sociedad...
las personas se conocen una semana y ya dicen estar enamorados, pero claramente eso no es cierto.

Me encantaria enormemente que la sociedad tuviera mas respeto por el sentimiento supremo, pero cada dia las cosas se trasladan en el sentido inverso.

Respecto a lo del sexo creo que es una forma de union de la pareja, un complemento tal como aparece en el ensayo... es una forma para hacer de dos solo uno.

me encanta este tema porque nadie comprende mi hipotesis...
gustar, no es querer y de querer a amar hay un largo trecho... un trecho muy hermoso si se lleva de la manera correcta.

eso... ojala te guste mi reflexión
besito

valeria dijo...

hola
px m gusto mucho
este ensayo
creo que en realidad no e conocido el amor jja pero me parecio todo realmente muy cierto.

que tengas suerte